| Número 34 - Moverse desde la discapacidad | Primavera 2005 |
Editorial >>
¿Libertad de movimientos?
Uno de los derechos que tenemos los ciudadanos y ciudadanas de la Unión
Europea es el de la libre circulación entre los estados miembros, como
se establece en el acuerdo de Schengen. Este derecho, tan importante para el
intercambio, las relaciones con personas de otros países, el conocimiento
de idiomas y diferentes costumbres, los negocios y las relaciones en general,
es otro de los derechos de difícil ejercicio para las personas con discapacidad.
Y esto es así, como en otras ocasiones, porque las normas y leyes que
recogen los tratados no siempre se corresponden con la realidad. Aunque se avanza
poco a poco, los medios de transporte están lejos de ser cien por cien
accesibles para las personas con movilidad reducida. Es cierto que se van sustituyendo
los antiguos modelos de trenes, metros y autobuses por otros nuevos que ya son
accesibles; pero muchas veces, las estaciones o los accesos están repletos
de barreras. La entrevista que publicamos a propósito de turismefacil.org
evidencia esta dificultad, ya que hace falta disponer de mucho dinero o de muchos
apoyos para conseguir llegar a los lugares que queremos visitar si tenemos problemas
de movilidad. No obstante, y como se dice en el artículo, es fundamental
que nos “aventuremos” a viajar y a reclamar este derecho, denunciando
las barreras y los problemas con que tropezamos, ya que con esta actitud activa
conseguiremos, paso a paso, mejorar la situación.
En cuanto al transporte urbano e interurbano, el que utilizamos cada día
para ir a trabajar o al centro ocupacional o a cualquier otro servicio, nos
encontramos con un problema recurrente en nuestro sector: la diversidad de políticas
y de respuestas en función del municipio donde vivimos y trabajamos.
Como ya decíamos al hablar de la ventanilla única en un número
anterior de esta publicación, no existe un organismo de la Administración
Pública que dé respuesta a los ciudadanos que precisan determinado
servicio. Es necesario hacer un largo recorrido de un lugar para otro para conseguir
resolver la cuestión que motivaba nuestra consulta o solicitud. Y lo
que es peor: no hay una sola respuesta para la misma situación, sino
que ésta puede variar en función del municipio de residencia del
interesado.
La ciudad de Barcelona, como explica muy bien Albert Lisbona en su artículo,
dispone del servicio a domicilio para las personas con graves problemas de movilidad
y ha hecho un plan de adaptación de los transportes públicos que
suprimirá las barreras en los próximos años, hasta conseguir
la accesibilidad total. Sin embargo, las demandas de transporte adaptado son
muy superiores a la oferta.
A pesar de todo, Barcelona es comparativamente una de las ciudades europeas
más accesibles y con una red creciente de transporte público adaptado
que es necesario tener en cuenta. Por desgracia, esta situación no es
general. Existen muchos municipios de tamaños relativamente importantes
que no disponen de servicios adaptados de transporte, lo que limita extraordinariamente
las posibilidades de desplazamiento (y por tanto, de autonomía) de sus
habitantes con movilidad reducida. A veces los Consells Comarcals aportan soluciones
a cada caso, pero no siempre. Es muy distinto ser residente en el Baix Llobregat
o en el Vallès, por lo que al derecho de transporte concierne. Este es
un hecho de difícil comprensión, pero con el que nos encontramos
cada día.
El tema de los transportes es fundamental para desarrollar el proyecto de vida
de cada persona. Si hemos luchado para conseguir unos servicios de calidad para
las personas con discapacidad, si defendemos el derecho de disfrutar de todo
lo que nos ofrece nuestro entorno social, de salir, de viajar y estamos luchando
para que se diseñe y se construya desde el concepto de accesibilidad
(diseño para todos), no tiene ningún sentido que no dispongamos
de los medios de transporte adecuados que aseguren el desplazamiento a todos
estos entornos para todas las personas. Hay que seguir trabajando cada uno de
nosotros y desde el mundo asociativo para resolver esta contradicción.
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