| Número 40 - La discapacidad en los medios de comunicación | Otoño 2006 |
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La recompensa por un buen trabajo
Estos productos hasta hace muy poco eran utilizados
como obsequios o se destinaban a la tómbola que cada año organiza la asociación en el distrito de Les Corts. Y aunque bien es cierto que era una buena salida para éstos, no cubría las expectativas pedagógicas y terapéuticas que todos esperábamos.Nuestra labor principal es la de dar una formación laboral, teniendo en cuenta los objetivos individuales de cada usuario. Y que eso le permita suplir con creces la etapa social del trabajo o etapa laboral. Ésta, como todos ya sabemos, encuentra su recompensa final en la remuneración por un trabajo bien hecho.
Debido a las características de nuestro centro y de nuestros usuarios no queremos ni podemos llevar a cabo la elaboración en serie de un producto determinado y su posterior comercio. Este hecho provoca que la remuneración, necesaria para cerrar este ciclo laboral, no se pueda trabajar de manera directa con los usuarios.
A este problema se le encontró una buena solución mediante el contacto con empresas como Abertis o Esatec, que se interesaron en colaborar con nosotros de manera activa mediante el encargo de una serie de productos que sirven como obsequio personal y hacen publicidad de la marca. Así cumplen con su compromiso social con el colectivo de personas con discapacidad.
Estas empresas, están dispuestas a remunerar nuestro trabajo siempre y cuando, su dinero sea invertido de nuevo en mejoras dentro de los talleres y que esto repercuta directamente en aumentar su nivel y calidad.
Esta inversión se destinará a nuevos materiales y herramientas tanto para volver a realizar el producto con una buena calidad como para poder adecuar los procesos de elaboración a las características de cada usuario. Indudablemente se les hace partícipes y ven recompensado su trabajo y como se cierra el ciclo social laboral.
Los productos ofrecidos desde el centro son: puntos de libro, -producidos en el taller de acabados-; abanicos, lámparas y sobres de papel reciclado -elaborados en el taller de reciclaje-; y postales de diseño -producidas desde el taller de informática-.
Hemos puesto mucha ilusión en este proyecto. Vamos avanzando poco a poco, debido a que es un proceso de elaboración totalmente artesanal donde los principales implicados son los usuarios. A pesar de todo, nos sentimos satisfechos porque se van cumpliendo nuestras expectativas.
Ricardo Escribano

