| Número 38 - Deporte y discapacidad | Primavera de 2006 |
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En la variedad deportiva está el gusto
La práctica del deporte se ha convertido en un fenómeno colectivo que no sólo llena los momentos de ocio, sino que además implica relaciones de convivencia, integración y superación. Por este motivo, el deporte tiene un enorme potencial como factor de integración social para personas que sufren algún tipo de discapacidad. La práctica de cualquiera de estos deportes, sea a nivel de ocio o de alta competición, supone una mejora en la calidad de vida, una integración más completa en la sociedad y una mejora física.
Lo más importante es que el deporte pueda ser asimilado como una parte más de la vida, y lo que sería aconsejable es que la práctica del deporte formara parte de la normalidad de las personas con parálisis cerebral, con la intención de conseguir una mejora del mantenimiento físico personal. Es por este motivo que nos hemos planteado repasar todas las posibilidades que existen para que podamos escoger entre este amplio abanico de deportes.
ATLETISMO
Las carreras en silla de ruedas se iniciaron en 1952 en Stoke Mandeville (Gran Bretaña), en competiciones entre los veteranos con discapacidad de la Segunda Guerra Mundial. El atletismo se convirtió en deporte paralímpico en los Juegos Paralímpicos de Roma de 1960. Es el deporte más emblemático de la paralimpíada, siendo el deporte que más pruebas y competidores tiene. Permite la participación de todos los atletas, sea cual sea su grado de discapacidad, y les agrupa por categorías, con pruebas específicas para cada una de ellas. Así, en las carreras existen las pruebas de 100, 200, 400, 800, 1.500, 5.000 metros y relieves. En lanzamientos, algunos tan conocidos como el peso, el disco y la jabalina, y otros más específicos como el lanzamiento de precisión, distancia, altura, club, la pelota medicinal y el kick-ball. Las normas que se aplican en la competición coinciden con las de la Federación Internacional de Atletismo, incluyendo algunas modificaciones que se refieren a pruebas específicas y a carreras en sillas de ruedas.
BOCCIA
La boccia es un deporte que se remonta a la Grecia clásica, rescatado por los países nórdicos en los años setenta. La primera competición tuvo lugar en 1982, en Dinamarca, pero hasta los Juegos Olímpicos del ’92 no tuvo rango paralímpico. Este deporte tiene similitudes con la petanca, aunque se diferencia en el material, las dimensiones del campo y en algunas normas de juego. La boccia es una actividad deportiva que permite la participación de jugadores con altos niveles de discapacidad física. Este es uno de los motivos fundamentales de la gran difusión que ha experimentado, tanto en nuestro país como a nivel internacional. Los elementos de este deporte son seis bolas rojas y seis azules (un color para cada contrincante) y otra blanca o diana, de 8,3 centímetros de diámetro y 300 gramos de peso. En cada partido, el objetivo de cada deportista es acercar sus bolas a la bola diana, intentando sacar la máxima ventaja (puntuación) a su contrincante. Los partidos constan de cuatro o seis parciales en función de que se juegue individualmente, por parejas o en equipos. El terreno de juego mide 12,5 metros por 6 metros. Las únicas categorías son en función del grado de discapacidad que tengan los deportistas, todos ellos gravemente afectados y, por tanto, sentados en sillas de ruedas, que tiran las bolas con sus manos, excepto los de la clase correspondiente a la discapacidad más severa, que juegan con ayuda de una cesta. Existen pruebas individuales, por parejas y equipos, siendo un deporte mixto en el que los hombres y las mujeres compiten entre sí.
NATACIÓN
Uno de los deportes más emblemáticos de los Juegos Paralímpicos es la natación. La práctica de la natación mejora la movilidad y capacidad física de las personas con parálisis cerebral. La propiedad del agua para hacer que el cuerpo flote, reduce las dificultades y favorece un movimiento difícilmente planteable fuera de este medio. La natación es uno de los deportes que exige más técnica y condición física a quien lo practica, siendo aconsejable su aprendizaje en edades tempranas. Los nadadores con discapacidad saltan a la piscina sin ningún tipo de ayuda técnica y siguiendo las mismas reglas que en la natación olímpica. Las únicas adaptaciones necesarias son la posibilidad de empezar la prueba desde el agua, sin tener que tirarse desde el poyete de salida. La natación se convirtió en deporte paralímpico en los Juegos Paralímpicos de Roma de 1960.
ESLALON
Este deporte ofrece con su práctica una posibilidad idónea para desarrollar el potencial físico de la personas, así como para mejorar el uso de su medio de desplazamiento: la silla de ruedas. El eslalon se encarga de crear problemas de forma artificial; giros, cambios de dirección, rampas, etc., que exigen al deportista rapidez, coordinación y técnica para acabar el recorrido fijado en el menor tiempo posible y cometer el mínimo de errores posibles. La práctica del eslalon está abierta tanto a usuarios de sillas manuales como eléctricas.
TENIS DE MESA
El tenis de mesa es un deporte paralímpico, por tanto, cuenta a lo largo de las temporadas con ligas catalanas, campeonatos de España, de Europa y del Mundo. Las competiciones paralímpicas de tenis de mesa incluyen dos modalidades: de pie y en silla de ruedas. El tenis de mesa paralímpico sigue las mismas normas que tiene la Federación Internacional de Tenis de Mesa, con pequeñas modificacions para los atletas en silla de ruedas, como que los participantes puedan sujetarse a la mesa para mantener el equilibrio, siempre y cuando ésta no se mueva. Se convirtió en deporte paralímpico el año 1960, en los Juegos Paralímpicos de Roma.
FÚTBOL
Los deportistas con parálisis cerebral pueden practicar dos disciplinas de fútbol: el fútbol sala y el fútbol-7. En el fútbol sala el número de jugadores que pueden tomar parte son cinco y en fútbol-7, son siete jugadores. A nivel internacional la disciplina oficial es el fútbol-7. A nivel nacional, la modalidad de fútbol sala sirve de preparación y para dar más opción de juego a los futbolistas de categoría más baja. El fútbol va dirigido a aquellas personas con lesión cerebral que tienen problemas de equilibrio y de coordinación. El reglamento se rige por la FIFA, a excepción de algunas normas que en el fútbol-7 varían para dar mejor opción de juego. Es un deporte específico para personas con parálisis cerebral que no utilizan silla de ruedas y tienen buenos niveles de movilidad. El fútbol-7 es el único deporte de contacte practicado por personas con parálisis cerebral, lo que plantea tanto ventajas como riesgos (lesiones). La primera vez que el fútbol-7 participó en unos Juegos Olímpicos fue en el año 1984 en Nueva York.
CICLISMO
El ciclismo para paralíticos se puede enmarcar dentro de los deportes llamados adaptados, porque es un deporte que se rige por las normas de organización del ciclismo convencional, pero teniendo ciertas adaptaciones en cuanto a material y reglamento. El ciclismo es uno de los deportes más completos para las personas con parálisis cerebral, ya que puede ser utilizado para la rehabilitación, el ocio o como deporte competitivo. La posibilidad de utilizar bicicletas y triciclos permite el acceso a este deporte a personas con problemas de equilibrio. La competición se rige por las normas de la Federación Internacional de Ciclismo.
El ciclismo practicado por personas con parálisis cerebral establece cuatro categorías en función del grado de discapacidad del deportista: D1, D2, D3 y D4, de mayor a menor grado de discapacidad; en las tres primeras se compite utilizando el triciclo, y la D4 utiliza la bicicleta de dos ruedas. El triciclo cuenta con unas dimensiones máximas de 80 centímetros de ancho y sus ruedas de detrás en ocasiones tienen más medida que las delanteras. Todo esto entraña más dificultad en los entrenamientos, teniendo en cuenta además que sus usuarios suelen tener movimientos involuntarios que les impiden mantener la línea recta. Además, estos corredores no participan en las pruebas de pista, ya que los triciclos vuelcan en los velódromos. Sin embargo, sí que lo hacen en las de carretera (contra reloj y ruta). Los ciclistas con parálisis cerebral fueron los primeros en participar en una edición paralímpica, en la de Nueva York-Stoke Manderville de 1984.
HOCKEY
El impulso de este deporte tuvo lugar en los Juegos del Mundo por Hockey en Silla de Ruedas de Moto en el año 1998 en Holanda. El inicio de este deporte en Cataluña viene de la mano de chicos con enfermedades neuromusculares, siendo el equipo de los Barcelona Crackers los pioneros en implantarlo. Es en el año 2003 cuando hubo las primeras personas con parálisis cerebral interesadas en formar parte de los equipos ya existentes. El objetivo principal de este deporte es que cada equipo lleve la pelota a la portería del equipo contrario y evitar que el otro equipo marque gol. El equipo estará formado por cuatro jugadores de campo, un portero y cinco jugadores para hacer substituciones a lo largo del partido. Los partidos se dividen en dos tiempos de 20’ con un descanso de 10’. El campo mide 26 metros por 16 metros, con los cantos del campo redondeados. Las porterías miden 2,5 metros y 20 centímetros de altura. El material de juego está formado por una pelota de material sintético con una serie de agujeros, un stick, que puede dirigirse con la mano, ligado a la mano en caso de no poder sujetarlo, o bien puede estar incorporada a la parte delantera de la silla.
HÍPICA
La doma clásica tiene como objetivo el entrenamiento racional, metódico y equilibrado del caballo de forma que acabe siendo un atleta al servicio de su jinete. El caballo se vuelve flexible, elástico, ágil, pero también confiado, atento y decidido. El jinete, por su parte, demostrará con diferentes ejercicios el dominio de varios aires del caballo (paso, trote y galope), así como de varias figuras (círculos, eslalon...) en función de su nivel.
Las pruebas de doma consisten en diferentes ejercicios sobre el cuadrilátero que son valorados por distintos jueces. Estos ejercicios se llaman reprises. Actualmente en Cataluña hay muchas personas con parálisis cerebral que acuden a las hípicas para mejorar su equilibrio, pero no tienen conocimiento de que se haga de forma competitiva. Es por eso que se quiere impulsar la competición de doma clásica adaptada. En las competiciones, los participantes tienen que ejecutar una serie de ejercicios o reprises. La doma es la disciplina ecuestre que se contempla en el programa oficial de los Juegos Paralímpicos. La hípica es uno de los pocos deportes paralímpicos en el que todos los tipos de personas con discapacidad compiten juntos, divididos en cuatro clases, dependiendo de una valoración sobre sus capacidades funcionales.
VELA
Las modalidades previstas en la disciplina de vela paralímpica son la clase Sónar en la que compiten tripulaciones de tres deportistas a bordo de una embarcación de 7 metros, y la clase 2.4, que es una embarcación individual para pruebas masculinas y femeninas. Existen ligeras modificaciones en cuanto a equipamiento, así como un sistema de puntuación según el nivel de discapacidad, hecho que permite que deportistas de diferentes minusvalías compitan juntos. Se convirtió en el deporte paralímpico en los Juegos de Sydney 2000, puesto que Atlanta 1996 se realizó como deporte de exhibición.
ESQUÍ
El programa paralímpico de invierno incluye tres deportes: esquí alpino, esquí nórdico y hockey sobre trineo. El esquí alpino se comprende de las pruebas de descenso, supergigante, eslalon gigante y eslalon. El esquí nórdico cuenta con el biatlón y el esquí de fondo, en tanto que el hockey sobre trineo se parece bastante al hockey sobre hielo practicado por personas válidas.
Albert Lisbona

