| Número 36 - Dieta y nutrición en la discapacidad | Otoño 2005 |
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Como abrigar debidamente a nuestros niños. Entrevista al Dr. Jordi Ponces
Ahora empieza a hacer frío, pero todavía no tenemos las temperaturas más bajas del invierno. Según en qué momento del día tenemos la sensación de calor, y según cuando refresca. Abrigarnos bien nos ayuda a evitar que nos resfriemos, pero si vamos demasiado tapados podemos sudar mucho y entonces será peor el remedio que la enfermedad, porque nos podemos resfriar fácilmente si el sudor se nos enfría. De este tema hemos querido hablar con el Dr. Ponces.
¿Qué ropa debemos llevar ahora o tenemos que poner a un chico
o chica con discapacidad?
No se puede generalizar la respuesta, puesto que
hay situaciones diferentes. Varía según la peculiar biología
de cada niño. Hay chicos que sudan mucho con los que debemos ser muy
prudentes y no abrigarlos demasiado. Por contra, hay chicos que siempre tienen
frío y es necesario abrigar más. También debemos tener
presente que no todas las partes del cuerpo están a una misma temperatura.
Las manos y los pies acostumbran a tenerlos muy fríos. Los pies puede
ser que los tengas helados, como el hielo. El chico que está en estas
condiciones es necesario abrigarlo con doble calcetín y hacerle cada
día dos veces un masaje ascendente, para mejorar su circulación.
Como principio generalizable podemos decir que debemos evitar la ropa interior
excesivamente caliente.
¿Es mejor que pasen calor y suden que no que tengan frío?
Sudar
tiene el peligro de facilitar los resfriados y las infecciones bronquiales.
Se debe de tener muy claro que sudar en invierno no es nada bueno.
¿Si el niño o la niña nos dice que tiene calor y estamos
en la calle, debemos de sacarle una pieza de ropa?
En principio sí.
Eso nos lleva al tipo de ropa que se debe utilizar. Primero hace falta que
toda la ropa sea fácil de poner y sacar, que sea ancha, fácil
de abrochar. La pieza debe ser externa, de fuera. Puede llevar dos, si es necesario.
Las camisetas, que siempre sean ligeras. Debemos tener presente que los centros
a los que los chicos asisten tienen calefacción. Si en casa no es así,
debemos abrigarlos más.
¿Cómo podemos saber que nuestro chico está bien abrigado?
Hace falta conocer bien a cada chico y saber el tiempo que hace o que va a
hacer. Es difícil adivinarlo siempre. Puede variar y, de hecho, varía.
Si la ropa de abrigo es la más externa se puede quitar ropa si es necesario.
Mejor que una pieza de ropa externa muy gruesa (un anorac o un abrigo) es llevar
dos piezas (un jersey y un anorac más delgado), ya que eso permite la
adaptación a las variaciones de la temperatura ambiente.
¿Cuando hace mucho frío, son imprescindibles los guantes, gorro
o bufanda para evitar un resfriado?
Sí, con los condicionantes que hemos
comentado antes.
¿Cuál es la ropa de abrigo más adecuada para este tiempo?
En otoño y en primavera hace falta utilizar ropa de medio tiempo. No
cargar al pobre niño con muchas camisetas (he visto chicos con cuatro)
sino utilizar jerseys o chaquetas delgadas, fáciles de quitar.
¿Cuándo será necesario sacar el anorac o la chaqueta
del armario?
Según el tiempo que haga en cada momento. Más que
pensar en una fecha determinada, tenemos que ver el tiempo que hace cada dia.
¿En espacios interiores, es necesario sacarse siempre una pieza de
ropa cuando entramos para no tener frío cuando salgamos?
Ciertamente
es una medida oportuna.
¿Es mejor tener encendida la calefacción para no tener que abrigarse
en casa o ir con jersey y ahorrar energía?
Éste es un problema
ecológico y la respuesta que puede parecer mejor es la de ahorrar energia.
Pero se debe tener presente que las extremidades de algunos de estos chicos
abrigados están frías y hace falta calentar el ambiente para
conseguir aumentar la temperatura adecuadamente.
¿Cuándo será necesario sacar la manta?
Según la
temperatura ambiente. Los que están quietos durmiendo no tienen problema
con las mantas, pero los que se mueven o tienen espasmos y distonías
es mejor cuando hace mucho frío ponerles los pijamas-manta que no se
sacan por mucho que se muevan.
¿Qué otras consideraciones debemos de tener en cuenta para abrigar
a los chicos en la calle, en casa o en espacios abiertos?
Se tiene siempre
que pensar que el abrigo se debe ver como elemento de confort. El miedo a los
problemas respiratorios no nos debe conducir a abrigarles más de lo
necesario. Facilitaríamos lo que queremos evitar.
Marc Martínez Amat
Coordinador de la revista Esclat

